top of page

EL BIENESTAR DE SOLTAR LA TENSIÓN

Daniel Pérez



Si quieres relajarte para combatir el estrés, para mejorar tu salud, para poder disfrutar del día a día o para meditar en tus prácticas de cultivo espiritual, lo primero que debes hacer es simplemente soltar la tensión. Es más fácil hacerlo que explicar intelectualmente cómo y por qué.


Esto no quiere decir que todo el mundo puede relajarse fácilmente. De hecho, muchos adultos encuentran muy difícil relajarse. Tienes que aprende a relajarte, como aprendiste a comer por ti mismo o caminar.


Hay tres pasos para alcanzar la relajación. Uno, tu cuerpo debe estar erguido y simétrico. Por ejemplo, si estás de pie, comprueba que estás erguido con la cabeza recta, pecho abierto suavemente, con los pies paralelos, hombros nivelados y los brazos colgando sueltos a los lados, un poco separados del cuerpo y con los dedos suavemente estirados. Después, relaja todos tus músculos, No te preocupes de cómo lo haces ni de porqué, simplemente, hazlo. Curiosamente, si sueltas la tensión de todo el cuerpo, inmediatamente, estarás relajado.

A continuación, abre los labios y deja la boca ligeramente abierta y sonríe de corazón. De nievo, simplemente, hazlo.

Tercero, cierra suavemente los ojos y no pienses en nada. Después déjate ir. Todo el proceso es más sencillo hacerlo que decirlo, y no tienes que preocuparte de los principios que hay detrás. Simplemente, sigue esos tres pasos y disfruta de sus beneficios.


Hazlo cada día durante 10 minutos, hasta que tengas habilidad y te sea muy cómodo y placentero. Por supuesto, puedes relajarte en otra postura, o sentado o tumbado...pero hacerlo de pie es relativamente fácil, seguro y de resultados positivos rápido.


En resumen, si te pones de pie recto y sueltas toda la tensión de tu cuerpo y mente, ya estarás relajado, porqué es esa tensión que llevas encima la que impide que estés en ese estado de bienestar físico, mental, emocional y espiritual.

20 views0 comments

Recent Posts

See All

Comments


bottom of page