


Daniel Pérez
El bienestar es un estado natural
Hace más de 30 años descubrí el Taichí buscando algo que ni siquiera sabía definir. Encontré fue mucho más que un arte marcial: encontré equilibrio y una forma serena de entender la vida.
Desde hace 27 años enseño las artes internas tradicionales chinas. Durante este tiempo, cientos de personas han pasado por mis clases buscando mejorar su salud, vigor, aprender a defenderse o vivir con mayor plenitud.
Mi formación principal ha sido con el Gran Maestro Wong Kiew Kit, uno de los grandes referentes internacionales del Shaolin Kungfu, el Taijiquan y el Qigong tradicional.
En Shaolin BCN enseño disciplinas que durante siglos fueron transmitidas únicamente de maestro a discípulo:
Qigong (Chi Kung)
El arte de cultivar la energía vital mediante el movimiento, la respiración y la meditación. Una práctica que ayuda a recuperar la salud, aumentar la vitalidad y alcanzar un estado profundo de bienestar.
Taijiquan (Taichí)
Mucho más que un ejercicio suave. Es un auténtico arte marcial interno, un método de desarrollo personal y una de las mayores expresiones de la cultura tradicional china.
Shaolin Kungfu
Un camino para fortalecer el cuerpo, desarrollar el carácter y aprender una autodefensa eficaz desde la disciplina, la serenidad y el respeto.
Mi historia
Comencé a practicar Taichí en 1995. Los primeros resultados fueron sorprendentes: encontré una calma y un equilibrio que nunca antes había experimentado.
Sin embargo, con el paso de los años aparecieron problemas de salud. Algo no encajaba. Si las artes internas debían fortalecerme, ¿por qué no estaba obteniendo esos beneficios?
La respuesta llegó de una forma inesperada. En una revista especializada leí una entrevista al Gran Maestro Wong Kiew Kit. Dos frases llamaron mi atención:
"Hoy muchos practicantes de Kungfu no saben utilizar el Kungfu para defenderse."
"Muchos practicantes de Qigong no sienten la energía ni reciben los beneficios que esta práctica puede ofrecer."
Aquellas palabras describían exactamente lo que yo estaba viviendo.
Meses después, Wong Kiew Kit viajó desde Malasia para impartir un curso en Barcelona. Participé en él y mi visión cambió por completo.
Por primera vez experimenté el verdadero Qigong. Recuperé la salud, sentí la energía y vi la diferencia entre practicar movimientos y practicar un arte interno auténtico.
Ahí comenzó mi camino como su discípulo e instructor certificado de Shaolin Kungfu, Taijiquan y Qigong dentro de su escuela.
Un aprendizaje que va más allá de las artes marciales
Siempre he sentido interés por comprender cómo funciona el ser humano.
Esa inquietud me llevó a estudiar Medicina Tradicional China con el maestro Son Dal Yong, Fitoterapia Occidental y Terapia Integrativa con José M. Cardiesín, llegando también a ejercer como profesor de Medicina Oriental.
Con los años he seguido ampliando mi formación estudiando otros estilos de Kungfu, como Wuzuquan o Yiquan, así como distintas escuelas y métodos de Qigong.
Paralelamente, he dedicado muchos años al estudio de la filosofía oriental —Budismo, Taoísmo e Hinduismo— y de la tradición hermética y mística occidental, buscando los principios universales que comparten todas ellas.
Comprender el comportamiento humano
Otra parte importante de mi trayectoria ha sido el estudio del comportamiento humano.
Durante mi infancia y juventud sufrí situaciones de acoso y convivencia con personas conflictivas. Aquellas experiencias despertaron en mí la necesidad de comprender por qué algunas personas actúan de esa manera y cómo protegerse sin perder el equilibrio interior.
La formación con José Manuel Pozueco me permitió profundizar en el estudio de las personalidades psicopáticas y antisociales, un campo sobre el que posteriormente escribí el libro "El mundo absurdo de los psicópatas".
Hoy ese conocimiento complementa mi labor como profesor, ayudando a muchas personas a desarrollar fortaleza, confianza, claridad y habilidades de auto protección para afrontar situaciones difíciles.
Una formación que continúa
Sigo aprendiendo cada día.
Considero que un maestro nunca deja de investigar y profundizar.
Estoy muy agradecido a todos los maestros que me han transmitido sus conocimientos, especialmente a aquellos que ya no están entre nosotros. Mi intención es honrar su legado enseñando con rigor, respeto y fidelidad.
Más allá del kwoon
Cuando no estoy enseñando, disfruto de las cosas sencillas.
Me gusta nadar en el mar, caminar por Montjuïc, descubrir una buena película o compartir una buena comida.
La música siempre ha formado parte de mi vida: desde la música clásica hasta el rock, soul, electrónica, bossa nova o la música experimental.
Leo sobre filosofía, simbolismo, ciencia ficción, comportamiento humano y espiritualidad. Me apasiona investigar los puntos de encuentro entre Oriente y Occidente y comprender aquello que todas las grandes tradiciones tienen en común.
Y, por encima de todo, encuentro inspiración en la naturaleza, que considero una de las mejores maestras.




